Thursday, March 09, 2006

Ya no es lo que solía ser...

Ya no es lo que solía ser...

Recuerdo aquel primer día que la vi...
Fue hace ya como medio año, quizá más. Pero regresando a la historia, recuerdo estar parado ahí esperando aquel viejo autobús que me llevaría a otro día de pésame en la facultad. Cuando un carro viejo, algo desaliñado se paro en la contra esquina de la avenida. De ahí… radiante salio ella, yo como el gran idiota que soy, me le quede viendo como si se tratara de algo extraordinario, poco faltaba que se me cayera la baba al verla. Cuando se empezó a acercar… mi corazón comenzó a latir más y más rápido, aunque para ser cierto no pensé que pasara algo. Pero escuche su melodiosa voz que me dijo suavemente “¿Por aquí pasa el autobús?” Sin pensarlo dos veces le respondí “Claro, por aquí pasa…” y fue así como todo comenzó.
Como soy muy bueno viendo de reojo… presumo tener 180º de visión notaba que ella me miraba de una forma curiosa… como si nunca hubiese visto a un chico, así que decidí jugármelas todas. Cuando ella volteó yo gire mi cabeza y fue ahí cuando nuestras miradas se cruzaron que hubo una conexión mente a mente. Como un imbécil miraba sus grandes y cristalinos ojos, no pude dejar de mirarlos durante… digamos 30 segundos. Hasta que ella rió y aparto de mi mirada, sus ojos. Ahí llego el autobús… inoportuno, creo yo.

Nos sentábamos separados…
No podía con toda la pena de sentarme con ella, nomás no podía. Hasta que quince días después de hablar, digamos… ¿coquetear acaso? Decidí sentarme con ella. Era genial, podía oler su perfume, parecía como esencia floral, quizá con un toque de un tipo de madera… no se. Pero lo que sí se es que me gustaba su perfume. Ella no se decidía a hablarme, así que le pregunte las clásicas preguntas que todo chico que no sabe que decir pregunta. Yo dije “Hola, ¿Qué tal los exámenes?” (Por que para esto estábamos en vísperas de exámenes) Ella respondió normal diciendo sobre el estrés que causan, en fin… una platica normal.
Yo por dentro, sentía despertar un sentimiento de lleno, como si todo alrededor no valiera nada. Me encerraba con ella en una burbuja en la cual solo ella y yo podíamos estar. Todo viaje era placentero junto a ella.

Y llego invierno…
Frió invierno… el que aproveche para una que otra vez abrazarla para que se le quitara el frío. Igual que siempre… el autobús llegaba inoportuno, en esos momentos que desearía que durara toda una eternidad, para destrozarlos con su ruidoso motor.
Ella… comenzó a dejar de llegar a la parada. No pensaba que fuera yo quien la hubiera ahuyentado, pero ese pensamiento me asechaba no importa cuanto quisiera no pensar en el. Dejo de llegar, hasta que no logre verla durante un mes completo.

Ya no podía ser yo…
Sentía que algo me faltaba. No podía pensar, pues todo se bloqueaba al preguntarme donde se encontraba. Ni podía dormir, pues en cada sueño, estaba ella. Tanta ansia de verla me consumía por dentro. Nadie podía, ni puede, saber lo que siento, pues me escondo tras esa máscara alegre que todos gratos, uno que otro no, responden a ella.
Todo lo que podría pensar era en ella, mi mundo se colapsaba. Parece ser omnipotente, parece que la veo en todas las mujeres, escucho su voz en la radio, incluso pude oler su perfume. Todo esto estaba grabado, ese perfume… es inconfundible, me agradaba el aroma que se desprendía de su piel. Recuerdo que me dijo su dirección, pero será por que estaba embrutecido por ella que no preste bien atención y se me olvido al poco rato. Salí varias veces a buscar su casa. Seguro la encontraría por que tenía carros que eran inconfundibles y varias rondas di por calles cercanas a ver por si de casualidad la encontraba. (Pueden llamarme loco si quieren, pues si… lo soy)
Le comente esto a mi prima y me dijo “Perdóname pero estas bien péndejo al no pedirle su numero” A causa de esto respondí “No estoy péndejo… solo quiero ser... diferente” y me aleje de ella.

Adiós al invierno, bienvenida la primavera sea…
Nuevo año, nuevo tiempo que se me escapa. Y todavía no la encuentro… tanto tiempo sin verla, ¿Casi dos meses? Ya no recuerdo cuanto ha pasado, me vuelve loco no poderla ver.
Pensé que si la ayuda mortal no me servía, dirigí mi atención a la “no mortal” y por primera vez en hace ya mucho tiempo, decidí creer en dios. “Dios, si me escuchas; Necesito verla ya no puedo con este martirio de no verla no se que pueda hacer si no la veo… me… ¿Reuniría contigo?” Y me desplome sobre la cama, ya inconsciente por tanto esfuerzo que no me lo reconocen.
Me levanto y es otro día normal, no traía ganas de existir, así que camino, cabizbajo hacia la parada, sin esperar que algo pasara. (Como solía ser desde aquella última vez que la vi) Y semidormido me senté en una fuente seca. No se cuanto tiempo transcurrió que en un tiempo, escuché su voz. “Memo… ¿estas dormido?” Pensando que solo era producto de mi imaginación la ignore hasta que sentí su mano sobre mi cabeza acariciando mi cabello. Yo pensé “Esto sí que no es producto de mi imaginación” y me levanté fresco, jovial a saludarla. Dentro del camión me arme de valor (Que por cierto no se de dónde lo saque) y le pedí su número y fui feliz por un rato. Le comenté que salía a buscar su casa, por los carros que tenía para invitarla a salir pues en aquel entonces no tenía su número. Le dije que recordé tal dirección y me dijo “No tontito, te equivocaste de calle, es esta” (Me agarro un coraje que ya me estaba llevando la chingada, no por lo que dijo sino por mi idiotez) Ella agrego “Aquí vivo, aquí tienes tu casa cuando quieras” No pensaba desaprovechar tal oferta.

¿Desaparecida otra vez?
Así es… desde aquella última vez volvió a desaparecer de mi vida. Por dios… ¿Que nada bueno puede durar un plazo de más de veinticuatro horas? Y juré no volver por ningún motivo pedir ayuda no-mortal. (Sigo pensando si fue solo coincidencia) Una semana más y decidí hablarle. La note algo fría… (De volada note el cambio) Me hice breve, no quería extender la conversación pues me sentí incomodo con ella así. La deje por la paz… y se me fue de nuevo…

¿Quizá un espejismo?
Hoy la vi… mi amigo me dijo “es ella”. Pensando que me preguntaba yo respondí “Si, es ella” El me dijo que no me estaba preguntando… yo dije que solo afirme lo que dijo pero... pensaba que no era ella, parecía un espejismo. De todos modos yo por dentro me moría por hablarle. Me subí al camión… a cada paso mi corazón late cada vez más fuerte, ligeramente aumenta mi temperatura corporal, (¿Mariposas en el estómago o indigestión?) y camino lentamente hacia la parte trasera del autobús. Me acerco… la miro… ella me mira…

El dolor…
Se hizo grande al ver que ella me miro sin sorpresa alguna… no hubo abrazo (Quizá pido mucho, si… también soy ambicioso) ni beso de saludo (Como amigos). ¿Ni un “hola” si quiera? Es ahí cuando comprendí… a pesar de lo mucho que la ame, a pesar de todo lo que pase con ella… me ha olvidado… No hay peor castigo que haber sido alguien y no ser nada más que viento en el olvido. (De haberme dado a escoger entre ser olvidado y morir… desearía morir)
Estaba recostado en mi asiento, exento de todo sentimiento… cuando llegamos a su parada. Yo… viendo el techo, sin siquiera verla que se paraba, dentro de mi cabeza pensé “Eras todo para mi” y mi boca dijo “Ya no es lo que solía ser…”.
Note una última mirada de ella viéndome fríamente y así como si nada… se fue… de lo que parece nunca volver…

Me pregunto qué paso… ¿Qué la hizo cambiar tanto? ¿Fui acaso yo? ¿Qué pasara si me la vuelvo a topar?
Aún me pregunto si escuchó lo que dije inconscientemente… no importa ya…
Solo… he muerto un poco por dentro…

-g

(Historia basada en hechos reales)
La verdad gracias a todos los que se toman tiempo de leer esto, se les aprecia por darme un poco de su tiempo. Y si dejan comentario, créanme… si los leo y tomo en cuenta cualquier sugerencia, comentario, saludo, lo que sea que me quieran comentar ahí. Se acepta retroalimentación.
Saludos a todos.
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