Wednesday, February 08, 2006

Cuidado con lo que deseas...

¡Hey que hubo! Soy Mario, soy un estudiante normal soy buen amigo, generoso y todo, pero no soy muy bueno haciendo amigos, pero enemigos si… en una escuela ehm… poco normal. Bueno decía ya hace tiempo que estoy ahí, mi mejor amigo es Eugenio un chico también normal, pero pues se mete en cada problema y le sobran enemigos, también. Como ayer iba con la bandeja de comida y le ponen el pie y se cayó encima de la bandeja, fue gracioso pero a la vez de mal gusto. Esos chavos del equipo de fútbol americano… deberían de no existir o por lo menos vengarme de una manera. Entramos a nuestra última clase, era de ciencias naturales en el área de botánica y estábamos haciendo experimentos con hojas de plantas y cosas así hasta que se termino la clase.
La escuela termino y pues Eugenio y yo, como vivíamos a dos cuadras de diferencia pues nos íbamos caminando juntos, pasábamos por un pequeño parque, con grandes árboles y un puente por donde debajo de el pasaba un arrollo. Íbamos hablando mal de los jugadores de fútbol, cuando de pronto mire algo que flotaba por el arrollo… ¡Parecía una mano! ¿Pero de qué o quien? Corrí arrollo abajo para atraparla, agarré una rama y la jalé a la orilla cuando:
Eugenio: -¡IIUUUUU es una mano de mono GUACALA!-
Yo: -¡Genial, una mano de mono! ¿Será verdad eso de que cumple deseos?-
Eugenio: ¡Bah! [dándose una palmada en la frente] Eres demasiado ingenuo. (¬¬)
Yo: ¿Qué? Digo… ¿se vale soñar no?
Eugenio: ¡No! Ya déjala ahí que va a apestar.

Pero no le hice caso, era demasiado bueno para ser verdad, nunca había tenido una mano de mono y pues seria un buen trofeo en mi cuarto (jeje J). La guarde en mi mochila y seguimos nuestro camino a casa.
Al llegar no estaban mis padres así que subí a mi cuarto a escuchar música. Me sentí un poco solo pues mi hermana, mi papá y mi mamá no estaban, así que exclame:
- desearía que estuvieran aquí. –
Cuando de pronto llegaron… algo golpeó mi mente… pensé en algún momento que sería obra de la mano del mono, pero era demasiada coincidencia así que salí a saludar a mis padres.
No les conté nada de la mano del mono pues si supieran, seguro que me castigarían o algo así. No me quedó más que hacer la tarea, cuando entro mi hermana María con aire de superioridad y empezó a molestar diciendo:
Maria: -¿Qué es esto? - (sacando la bolsa de hojas de laurel casi molidas)
Yo: - ¡Deja ahí, eso es parte de mi trabajo!
María: -¡Ja, ja! Tienes drogas, te iré a acusar con mamá.

Y salió corriendo con la bolsa. Yo no le tomé importancia y exclame: - jeje, desearía que en realidad fueran drogas y la apartaran de mi un buen rato. - Se escucho como un crujido después de decir eso y me di media vuelta en la silla para ver de donde provino… estuvo fuerte el sonido, por lo que cheque muebles, sillas, prácticamente todo… menos en mi mochila cuando la abrí… todo lo que había dudado que era falso resultó ser cierto, ¡La mano del mono había jalado dos de sus dedos!
Pero… yo no he pedido deseos… ¡espera! Desee que llegaran mis padres… y se cumplió... entonces… (sonido de sirena y un altavoz que dice: ¡Si no salen con las manos en alto, nosotros entraremos!)
Baje lo más pronto posible y de pronto, la puerta voló en mil pedazos y entraron los de la S.W.A.T. Apuntando con metralletas a mi hermana, la tomaron y se la llevaron de la casa a la comisaría. Entre en un shock… no podía creer lo que paso. En verdad tenía una mano de mono mágica y con tres deseos más (¡yea!J).

Al día siguiente, estaba a punto de contarle todo Eugenio, pero seguro no me creería y seguro me zapearía y me diría que soy un ingenuo. Iba pasando por el pasillo del os bebederos cuando de pronto los jugadores acorralaron a Eugenio en su casillero y lo metieron dentro, dejándolo ahí. Ellos no sabían que el tenía claustrofobia y podía morir ahí, cuando se fueron, yo corrí a abrir su casillero lo más rápido posible cuando pude abrirlo, el se tendió en el suelo y saco su botecito de medicina en spray, cuando entre dientes dije: - Ojalá que les salga una enfermedad para que sufran –

Esa noche había una fiesta loca en casa de uno de los jugadores de fútbol, obviamente nosotros no seríamos invitados… a ninguna fiesta por lo que no quedo que pasarnos un jueves de noche leyendo comics y jugando videojuegos.
Para el siguiente día, ¡Se había corrido una plaga de herpes! ¿Pero cómo?, dijo Eugenio, mientras que un chavo que pasaba dijo que en la fiesta de la noche pasada compraron a unas sexo-servidoras y pues que ya sabríamos que paso, les dieron y ellas estaban infectadas de herpes. Yo diciéndome a mí mismo dije: - La venganza siempre es más dulce jojo –

- Dos deseos más… ¿que hacer con ellos? – me repetía mientras caminaba solo por el parque. Escuche una voz que decía: - ¡Ey! Niño, ven aca. –
Yo: - ¿Quién eres? - (voleo a todas direcciones sin ver a nadie)
Voz: - Por aca… ven no tengas miedo –
Decidí seguir la voz durante un rato para ver quién era. La seguí como cinco minutos hasta que me tope con un puesto de… - ¿una gitana? ¿Desde cuando ha estado esto aquí?- exclamé. Entré cauteloso, había toda una amalgama de artilugios y cachivaches, cosas extrañas y polvos raros, cuando me llamó la atención un cuervo que parecía ser disecado.
Estaba a punto de tocarlo cuando escuche:
Gitana: - ¡cuidado! Que muerde.
Yo brinqué del susto y tumbe un estante con líquidos que soltaron mucho humo, el cuervo revoloteó por todo el lugar mientras la gitana me decía que tenía algo que le pertenecía, que era una cosa poderosa, solo para uso considerado.
Entre el humo y todo salí corriendo mientras a gritos, la gitana decía, ¡Regresa, ese objeto es peligroso, cuídate de lo que deseas!, yo no lo tome importancia y seguí corriendo. Después de correr cinco minutos sin dirección pensé que sólo era una gitana y su cuervo, así que mejor regresé… pero ya no estaba el toldo. Pensé que fue algo tonto regresar, así que me regresé a la casa. Noté la hora… ¡ya era demasiado tarde, era media noche! Pero… ¿como?

Al llegar a mi casa, ya cansado, me disponía a dormir… y sonó le telefono… un poco modorro contesto y digo:
Yo: ¿bueno?
Eugenio: ¿Demonios wey donde estabas?
Yo: ehm… (silencio)
Eugenio: te mamaste, tuve que hacer el trabajo en el que éramos equipo, te excluiré de el por que no hiciste nada… ni siquiera llamaste o algo para avisar… (cuelga)
Yo: bah… amigos… si esos son mis amigos… quienes seran mis enemigos… desearía haberle ayudado… (zzz)

Al llegar a clase… Eugenio dice, wey al chile gracias por al ayuda de anoche con eso acabamos todo el trabajo, ya en serio que buen amigo eres…. Yo en cambio me reía por dentro… El día termino como todos los demas… aburridos, casi sin que nada extravagante pasara, hasta que llegue a mi casa, no c que fue… que llegue y mis padres estaban enojados conmigo… preguntaba ¿Qué paso? Y ellos solo me regañaban... decían muchas cosas tantas que ya no soportaba… me enloquecía… tic… eres un irresponsable… tic… ¡aarrgh!... tic… ¡eres un desastre al igual que tu cuarto!... tic… tic… tic… ¡JODER! ¡Desearía estar aquí pero no estarlo! Phum…. Silencio… mire a mi alrededor… todo estaba diferente… como si estuviese volteado… todo en diferente lugar… cuando volteo… ¡Huh! Mire hacia el espejo para ver aterrorizado que… ¡Me encontraba atrapado en el reflejo del espejo! De pronto la imagen de la gitana comenzaba a materializarse… y con voz suave y tenebrosa dijo… ¡Sobre advertencia… no hay engaño! Y con una riza macabra comenzo a desmaterializarse – Ja! Ja! Ja! Ja! Ja!
Fin
- g

4 comments:

mei-chan said...

*-*

uuhhhh esta super chidooooooooo!!!!!

nu pude parar de leeeer!!! jajajajaja y eso k sho me distraigo kon todo XDDD

tk!!! hace muchio k nu visitabaaaaaa

Eduardo Delgado said...

me recuerda mucho a le temes a la oscuridad, esta reba, chido...y te deja una importante leccion....cuidado con las manos de chango....si a cualqueira le peude pasar

Anonymous said...

err... ta reba pero se parece a un episodio que vi de le temes a la obscuridad auqnue tiene tu propio toque.

y porcierto la mano de los deseos que no es de un buitre o algo asi?

el-memo said...

joder no me acuerdo de esa :S

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