jeje weno el burguer king... es un lugar donde puedes ir a satisfacer tu antojo con la buena promocion de 2 hamburguesas jr y 2 papas por 30 bolas.... pero cual es el verdadero precio que se tiene que pagar para poder ir a disfrutar.... bueno... pues dracko y gerardo lo han experimentado... nosotros (wallz, dex y yo) no nos hemos salvado.
caso 1: ibamos caminando al burguer king cuando en un cruce, nos ibamos a pasar. Gerardo se empieza a cruzar y cambia a verde el semaforo... nosotros le gritamos a gerardo ke corriera a cualquier lado y este vato pss c kedo mirando pa todos lados y cuando se regresaba hacia nosotros, ke casi se lo lleva un autobus jajajaj estubo conmadre.
caso 2: estabamos aka en el mero trague disfrtuando de nuestra comida cuando el dracko se acercaba a la mesa.. con un cono... ke cuando lo estaba lamiendo apenas la segunda lamida, ke c le cae completo! jajaja casi nuevo y pss todos cagandose de risa.
caso 3: hoy, este mismo dia, ibamos del burguer king al tec... cosa que no debimos hacer... debimos de habernos esperado un poco mas... pero dex insistio y por eso tuvo que pagar el precio con su vida y su virginidad... weno volviedo al caso ibamos felizmente hacia el tec cuando de pronto en un ventanal vimos una aberración que nos helaría la sangre y le causaria asco hasta a la más valiente... era nada más ni nada menos ke el (por ausencia de adjetivo calificativo... no pondre ...pero pueden escoger el más gacho que les guste) [hagalo aki] lider... empezamos a correr por nuestras vidas dex... en un intendo de comprension.. se kedo atrás... nosotros corrimos y entramos al pavellon tec para buscar otro camino para salir... pero lider no se satisfació con solo infundirle la ñoñéz a dex... sino ke no supimos de dex... llegamos a salvo al tec... pero dex... jue horrible... horrible! hasta ahorita no sabemos noticia de el...
tenemos varias hipotesis de lo ke sucedió.
1) lider se suicidó
2) lider sako el cmoentario ke ya tenía nueva vida y ke ahora se dedica full time a prostituirse en el casca...
3) dex fue una de las muchas otras victimas que perdieron la inteligencia... a causa de la gran pendejez y ñoñez del lider...
4) dex se dio la vuelta y corrio en bolas hasta el aeropuerto para tomar el proximo vuelo a donde fuera...
5) dex murio...
tenemos la organización "BAD: Buscando A Dex" si lo ven o tienen noticia de su paradero favor de llamar a 01800-BAD-DEX o manden un correo a yolovi@BAD.com
dex se los agradecería...
NOTICIA DE ULTIMA HORA: hemos recibido un mensaje anonimo de que dex sigue vivo... mantiene todavia su inteligencia intacta y que sí... sigue vivo...
Tuesday, October 18, 2005
Wednesday, October 12, 2005
Perdido en Alta Mar
Ya me decidí a terminar esta historia, aunque me tarde un poco, por la falta de tiempo, pero la voy a terminar... esta junto con la de terror que haré con la ayuda de la mente makiavelica del Dracko a ver que resulta... por lo pronto esta es la primera parte de Perdido en Alta Mar sbz
Perdido en Alta Mar
1- De regreso a Santa Cruz
Nos habían informado que zarparíamos el sábado diecinueve de Octubre a Santa Cruz en una semana aproximadamente. Ya habíamos permanecido en tierra firme por siete meses seguidos, sin ninguna aventura en alta mar. Nosotros con gran entusiasmo aplaudíamos el hecho de que regresaríamos al mar y eso lo teníamos que celebrar. No obstante teníamos que esperar el día de paga, para hacer lo que todo buen marinero suele hacer cuando trae dinero, ir al cine, salir con la novia o ir a la taberna donde armábamos una bronca de ves en cuando.
Yo hacía ya cinco meses que conocí a mi novia, se llamaba Miriam y la conocí en una de las muchas reuniones a las que asistía ahí en La Perla, Perú… y también por medio de la novia de otro compañero del buque. En fin… el martes quince de Octubre, en la noche salimos Diego Herrera, Ramón Gonzáles y Mario Israel a la taberna “Barba Negra” un nombre poco original, pero servían buenas bebidas ahí. Después de cinco jarras y catorce caballitos, nos agarramos a bailar con las amigas de siempre, que siempre estaban ahí en la taberna. Ramón ya estaba un poco pasado de copas cuando un brasileño le pregunta que si podía bailar con su amiga, cuando Ramón, que tenía la botella en la mano, se la revienta en la cabeza armando una bronca que sin presumir fue de las mejores peleas de ese mes pues hubo sillas rotas en las cabezas, botellas volando, patrullas y un corredera de gente.
El jueves diecisiete salí con mi novia y mis amigos al cine, fuimos a ver “el tifón” una película que fue recomendada por el tuerto Dan, un marinero experimentado, viejo y con tantas agallas que sobrevivió a la deriva por cuatro días sin comida ni agua. Como a las diez de la noche salimos del cine y comentábamos sobre la película. Mario decía que estaba muy buena la película que se imaginaba ser el capitán del barco de la película. Ramón iba ocupado contemplando y coqueteando con su “amig-ovia” (como le quieran llamar “amiga obvia” o “amiga-novia”). Y no tardó en preguntar Diego “¿Qué tal si nos pasara algo así?” no se si no le pusimos atención por que era una pregunta innecesaria o por que de verdad no lo escuchamos, pero aún así seguimos caminando por el malecón. Cada quién partió por su lado, yo me quede con mi novia en un tronco que tenía la vista hacia el mar. Ahí solos en la penumbra, con la fría brisa de la noche y el débil ronroneo de las olas, nos miramos mutuamente, ella me dio un beso que parecía que me iba a perder (quizá fue ahí cuando comencé a sospechar de lo que pasaría). Al terminar ella me abrazo y en un susurro escuche:
- ¿volverás?
- Volveré por ti pequeña.
- No me gusta que andes partiendo a otros lugares, quizá se mejor que te asientes aquí… conmigo.
- No te preocupes amor, regresaré… será mi ultima partida.
- Yo te esperaré aquí…
Viernes por la noche y ya estábamos de vuelta en la taberna, solo nosotros cuatro, con las amigas de siempre. Quizá el que guiaba la banda supo que al siguiente día partiríamos, por lo que esa noche tocaron un poco de música, típica de Costa Rica y las amigas lloraban por nuestra partida. Tomamos, bailamos toda la noche hasta que amaneció, cuando ya acordamos, ya era hora de estar alistados en el S.S. Elizabeth, un barco Destructor, que cuenta el rumor, se llama así por que el mar le arranco de la vida del capitán, a su esposa Elizabeth.
Antes de subir al barco veía a Ramón diciéndole a su novia que este sería su ultimo viaje (No le dijo la realidad, que era que tenía un poco de miedo a que nos pasara algo como en la película) Todos estábamos ya en la popa del barco despidiendo a nuestros seres queridos, viéndolos desaparecer en el horizonte, mientras nosotros nos alejábamos del puerto de La Perla, Perú y nos dirigíamos mar adentro en un viaje de tres días hacia el puerto “Santa Cruz” en Costa Rica.
Continúa:
2- Nuestras ultimas horas en el barco.
Perdido en Alta Mar
1- De regreso a Santa Cruz
Nos habían informado que zarparíamos el sábado diecinueve de Octubre a Santa Cruz en una semana aproximadamente. Ya habíamos permanecido en tierra firme por siete meses seguidos, sin ninguna aventura en alta mar. Nosotros con gran entusiasmo aplaudíamos el hecho de que regresaríamos al mar y eso lo teníamos que celebrar. No obstante teníamos que esperar el día de paga, para hacer lo que todo buen marinero suele hacer cuando trae dinero, ir al cine, salir con la novia o ir a la taberna donde armábamos una bronca de ves en cuando.
Yo hacía ya cinco meses que conocí a mi novia, se llamaba Miriam y la conocí en una de las muchas reuniones a las que asistía ahí en La Perla, Perú… y también por medio de la novia de otro compañero del buque. En fin… el martes quince de Octubre, en la noche salimos Diego Herrera, Ramón Gonzáles y Mario Israel a la taberna “Barba Negra” un nombre poco original, pero servían buenas bebidas ahí. Después de cinco jarras y catorce caballitos, nos agarramos a bailar con las amigas de siempre, que siempre estaban ahí en la taberna. Ramón ya estaba un poco pasado de copas cuando un brasileño le pregunta que si podía bailar con su amiga, cuando Ramón, que tenía la botella en la mano, se la revienta en la cabeza armando una bronca que sin presumir fue de las mejores peleas de ese mes pues hubo sillas rotas en las cabezas, botellas volando, patrullas y un corredera de gente.
El jueves diecisiete salí con mi novia y mis amigos al cine, fuimos a ver “el tifón” una película que fue recomendada por el tuerto Dan, un marinero experimentado, viejo y con tantas agallas que sobrevivió a la deriva por cuatro días sin comida ni agua. Como a las diez de la noche salimos del cine y comentábamos sobre la película. Mario decía que estaba muy buena la película que se imaginaba ser el capitán del barco de la película. Ramón iba ocupado contemplando y coqueteando con su “amig-ovia” (como le quieran llamar “amiga obvia” o “amiga-novia”). Y no tardó en preguntar Diego “¿Qué tal si nos pasara algo así?” no se si no le pusimos atención por que era una pregunta innecesaria o por que de verdad no lo escuchamos, pero aún así seguimos caminando por el malecón. Cada quién partió por su lado, yo me quede con mi novia en un tronco que tenía la vista hacia el mar. Ahí solos en la penumbra, con la fría brisa de la noche y el débil ronroneo de las olas, nos miramos mutuamente, ella me dio un beso que parecía que me iba a perder (quizá fue ahí cuando comencé a sospechar de lo que pasaría). Al terminar ella me abrazo y en un susurro escuche:
- ¿volverás?
- Volveré por ti pequeña.
- No me gusta que andes partiendo a otros lugares, quizá se mejor que te asientes aquí… conmigo.
- No te preocupes amor, regresaré… será mi ultima partida.
- Yo te esperaré aquí…
Viernes por la noche y ya estábamos de vuelta en la taberna, solo nosotros cuatro, con las amigas de siempre. Quizá el que guiaba la banda supo que al siguiente día partiríamos, por lo que esa noche tocaron un poco de música, típica de Costa Rica y las amigas lloraban por nuestra partida. Tomamos, bailamos toda la noche hasta que amaneció, cuando ya acordamos, ya era hora de estar alistados en el S.S. Elizabeth, un barco Destructor, que cuenta el rumor, se llama así por que el mar le arranco de la vida del capitán, a su esposa Elizabeth.
Antes de subir al barco veía a Ramón diciéndole a su novia que este sería su ultimo viaje (No le dijo la realidad, que era que tenía un poco de miedo a que nos pasara algo como en la película) Todos estábamos ya en la popa del barco despidiendo a nuestros seres queridos, viéndolos desaparecer en el horizonte, mientras nosotros nos alejábamos del puerto de La Perla, Perú y nos dirigíamos mar adentro en un viaje de tres días hacia el puerto “Santa Cruz” en Costa Rica.
Continúa:
2- Nuestras ultimas horas en el barco.
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